En plena entrevista en la televisión el primer ministro de Inversiones Publica de Serbia, Darko Glisic, sufrió un accidente cerebrovascular. Cuentan los periodistas que en forma súbita empezó a tartamudear y con signos evidentes de desorientación. Le preguntaron cómo se sentía y no respondía. Interrumpieron la señal y la emisión. El funcionario perdió el conocimiento. Fue llevado a hospital público, lo reanimaron y luego operaron. Tenía 52 años y según informan se encuentra en estado muy grave.
Esta es la historia de los Accidentes Cerebrovasculares los cuales según la OMS se presentan en el 6.6% de todas las muertes en Colombia. Se calcula que hay 45.000 casos al año y de estos fallecen 16.000 personas por esta causa. Alrededor de 35 muertos por cada 100.000 habitantes es motivo de preocupación.
Lo triste es que el 80% de estas lesiones se pueden atacar si nos enfocamos en controlar los factores de riesgos. Su detección es simple: la cara torcida, tiene dificultades para hablar, no entiende lo que se le dice, hay debilidad en brazo o en pierna, se queja de no ver y en los casos más dramáticos convulsión e inconciencia.
Señalemos algunos de los factores de riesgos. La hipertensión arterial es el principal elemento. Una dieta baja en sal, el ejercicio habitual y la toma de medicamentos nos ayudan a controlarla. El abandono del tabaco ayuda y la disminución del alcohol. Estas personas deben evitar las situaciones de estrés pues ante estas circunstancias pueden inducir un alza irreparable de las cifras tensionales. Las guías en general recomiendan la toma de tensión arterial durante 4 semanas dos veces a la semana.
Debemos llamar la atención sobre el sedentarismo y la falta de ejercicio regular. Se aconseja 150 minutos a la semana (reduce el riesgo de ACV) y combinarlo con una dieta saludable. El sobrepeso aumenta el peligro y predispone a la diabetes mellitus Es entorno favorable para el derrame cerebral. Se asocia con dislipidemia los cual es un factor sumatorio en estas lesiones.
Existen lesiones vasculares congénitas que pasan desapercibidas varios años hasta que un día se hacen manifiestas: se rompen y producen una hemorragia intracerebral. Hablamos de los aneurismas intracraneanos y de las malformaciones arteriovenosas. Esta en pacientes jóvenes y los aneurismas en paciente mayores de 50 años. Es fundamental conocer los antecedentes familiares pues historia integral del paciente es parte de la información exhaustiva que debemos conocer.



