
La operación fue ejecutada a 80 millas del Golfo de Morrosquillo y deja cinco capturados, afectando en más de USD 216 millones las finanzas criminales del Clan del Golfo
En una de las acciones más contundentes de los últimos meses, la Armada de Colombia, en coordinación con la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial del Sur (JIAF-S), frenó el avance del narcotráfico en aguas del Caribe mediante la interdicción de una lancha rápida tipo Go Fast que transportaba una gigantesca carga de droga.
La operación se registró a 80 millas náuticas al noroccidente del Golfo de Morrosquillo, luego de que inteligencia naval detectara el zarpe de la embarcación, equipada con cuatro motores fuera de borda y con ruta probable hacia Honduras, una de las principales rutas de tráfico internacional.
La alerta permitió desplegar un seguimiento aéreo que guió a una Unidad de Reacción Rápida (URR) de la Estación de Guardacostas de Coveñas. Tras una maniobra de interdicción precisa, la lancha fue inmovilizada en altamar en una operación que combinó patrullaje, vigilancia aérea y reacción táctica.
Al arribar a puerto pasada la medianoche, los uniformados confirmaron el hallazgo de 180 pacas de sustancias ilícitas, con un peso total de 4.5 toneladas, presuntamente pertenecientes al Grupo Armado Organizado Clan del Golfo. Cinco tripulantes de nacionalidad colombiana fueron capturados y entregados a las autoridades competentes.
Con esta operación, la Armada logró una de las afectaciones económicas más fuertes del año para el narcotráfico:
- 216 millones de dólares en pérdidas directas para las organizaciones criminales.
- 11.2 millones de dosis que no llegarán a las calles de la región y de mercados internacionales.
- Interrupción de una ruta estratégica empleada por redes transnacionales.
Las autoridades destacaron que el trabajo coordinado entre inteligencia, vigilancia aérea y unidades de reacción ha sido determinante para frenar los envíos de droga procedentes de grupos criminales asentados en la región Caribe.

