El departamento de Bolívar encendió una luz por la vida. En un acto profundamente simbólico y lleno de sensibilidad, la Seccional de Tránsito y Transporte de la Policía Nacional realizó una ceremonia para rendir homenaje a todas las personas que han perdido la vida en las vías del departamento. Este gesto, sencillo pero poderoso, se convirtió en un llamado colectivo a la reflexión durante la temporada navideña.
La luz de esta vela representó memoria, respeto y una promesa: la de seguir trabajando para que ninguna familia vuelva a enfrentar el dolor de un siniestro vial.
Durante el acto, los uniformados guardaron silencio y elevaron un mensaje de fortaleza para las familias que han sufrido la pérdida de un ser querido en carretera. La llama encendida no solo honró esas vidas truncadas, sino que también recordó el valor de quienes día a día recorren las carreteras de Bolívar.
“Que esta Navidad no haya más hogares enlutados”, fue la reflexión que marcó la jornada y que tocó el corazón de conductores, motociclistas, peatones y viajeros que participaron de la actividad.
En diciembre, cuando el flujo vehicular aumenta y los desplazamientos se multiplican, también crecen los riesgos en carretera. Por eso los uniformados intensificaron su presencia en las rutas más transitadas del departamento, entregando mensajes cercanos, cálidos y directos sobre autocuidado. Cada recomendación fue un recordatorio: la seguridad vial es un acto de amor por la vida propia y la de otros.
El coronel Alejandro Reyes Ramírez, comandante del Departamento de Policía Bolívar, destacó la importancia del acto y dejó un mensaje profundo: “Encender esta vela es un símbolo de nuestro compromiso permanente: que en esta Navidad no haya más familias enlutadas por la imprudencia. Estamos preparados y fortaleciendo nuestras acciones para que cada viaje termine en casa.”
Además del acto simbólico, la Policía realizó una jornada de pedagogía vial con los distintos actores en carretera. Con un lenguaje cercano, entregaron mensajes que no solo instruyen, sino que sensibilizan sobre las consecuencias emocionales y sociales de un siniestro vial.
La invitación es clara: hacer de la movilidad un compromiso compartido. Que esta Navidad no solo se enciendan velas por tradición, sino también por conciencia y responsabilidad.

