Barranquilla, Colombia. La desaparición de Danna Sofía Acosta Rodríguez, estudiante de Medicina de la Universidad del Norte, mantiene en vilo a Barranquilla y al país entero. La joven, de 19 años, fue vista por última vez el jueves 11 de diciembre de 2025, cuando salió de su residencia en el sector de Ciudad Mallorquín para presentar un parcial académico. Desde entonces, no se sabe nada de su paradero.
La preocupación crece ante versiones que apuntan a que Danna Sofía podría haber sido víctima de una red de trata de personas, presuntamente contactada por un ciudadano de nacionalidad rusa a través de una plataforma digital.
Según información conocida por las autoridades, Danna salió de su vivienda a las 6:15 a. m., vestía pantalón beige, blusa fucsia, tenis negros y llevaba un bolso rosado. Se dirigía al sector Altoque La Castellana, utilizando transporte público, con destino a la universidad.
Nunca llegó a presentar el examen. Desde ese momento, familiares, amigos y compañeros iniciaron una intensa búsqueda que hoy cuenta con apoyo nacional e internacional.
De acuerdo con versiones conocidas por medios locales, entre ellos Zona Cero, la familia habría informado a la Fiscalía General de la Nación que la joven habría entablado contacto reciente con un hombre ruso por medios digitales.
Las autoridades investigan si este individuo habría engañado a Danna para sacarla inicialmente de Barranquilla hacia Bogotá, desde donde presuntamente abordaron un vuelo con destino a Barcelona, España, y posteriormente a Madrid.
Aunque esta hipótesis no ha sido confirmada oficialmente, el caso llevó a la activación de una Circular Amarilla de INTERPOL, lo que evidencia la gravedad y dimensión internacional de la desaparición.
La Fundación Médicos Amigos, junto a docentes, estudiantes y la comunidad académica, alzó su voz para exigir acciones concretas y rápidas. “La activación de mecanismos como la Circular Amarilla de INTERPOL refleja la gravedad del caso, pero no puede ser el límite de la respuesta del Estado. Una joven, una estudiante, una futura médica no puede desaparecer sin que el país entero actúe con la urgencia que la vida humana merece”, señaló la fundación. Asimismo, solicitaron al Gobierno Nacional y a las autoridades judiciales:
- Máxima celeridad y transparencia en la investigación
- Coordinación efectiva entre entidades nacionales e internacionales
- Información clara y oportuna para la familia y la sociedad
Mientras avanzan las investigaciones, la familia de Danna Sofía Acosta Rodríguez mantiene la esperanza de encontrarla con vida y a salvo. El caso ha despertado una profunda reflexión social sobre la seguridad de las estudiantes universitarias y el peligro creciente de las redes de trata de personas. “Cada hora cuenta. La indiferencia también desaparece personas. No podemos normalizar que nuestras estudiantes vivan con miedo”, advirtieron desde la Fundación Médicos Amigos. El mensaje es claro y contundente: Danna Sofía debe aparecer. Viva. Ya.

