“Un análisis de las votaciones en Cartagena y Bolívar muestra cómo los clanes políticos mantienen el poder en el Congreso, aunque los datos revelan señales de desgaste electoral.”
Las elecciones al congreso del pasado 08Mar2026 fue agridulce: agradables sorpresas y la confirmación del porqué la costa Caribe colombiana tiene tan mala reputación.
Celebro sobremanera la llegada al Senado de Luis Carlos Rúa Sánchez (Elefante Blanco). Premio a su lucha incansable y constante en pos de la infraestructura fallida que los corruptos dejan a lo largo y ancho del territorio colombiano; algo que es muy común, por ejemplo, en el departamento de Bolívar y su capital Cartagena. Espero que, con él se logre visibilizar tanto las irregularidades en la contratación en infraestructura que hemos venido denunciando en Cartagena como las desgracias que padecen varias poblaciones bolivarenses, que datan desde el entonces gobernador de Bolívar y hoy investigado alcalde de Cartagena Dumek Turbay Paz y su primo: el reelegido y flojo senador Lidio García Turbay.
La elección de Wadith Manzur, David Barguil, Lidio García, Yessid Pulgar, Nadia Blel y otros que pertenecen a los ya conocidos clanes es una muestra fehaciente de que el votante costeño es extremadamente laxo con los malandrines.
Indignante es que estos personajes hayan alcanzado una curul e incluso con alta votación. Para el caso de Bolívar, no es una sorpresa que los clanes Turbay y Blel hayan triunfado. Cualquiera que estuviera esperando un resultado distinto es demasiado ingenuo y soñador.
El análisis que a continuación muestro no intenta ser un dogma. Es simplemente mi interpretación de unos cuantos datos, los cuales no necesariamente tienen un comportamiento lineal. Recuerden que correlación no implica causalidad, por lo que los invito a que hagan sus propios análisis.
Empecemos por los senadores Lidio García Turbay y Nadia Blel Scaff, cabeza de los clanes Turbay y Blel. Para ello usaré los datos de las elecciones de 2018, 2022 y 2026 en Cartagena, Magangué, El Carmen de Bolívar, Turbaco, Arjona, Mompox, San Pablo y San Juan Nepomuceno. El resultado de 2026 es basado en el escrutinio de un poco menos del 100% de las mesas, por lo que la votación final pueda que cambie un poco, pero no sustancialmente.
Lidio García Turbay, miembro del Partido Liberal y actualmente investigado por presunta corrupción, muestra en incremento sustancial en la votación en Cartagena, mientras que se nota una tendencia a disminuir en El Carmen de Bolívar, Magangué, Turbaco y San Juan; y a aumentar solo en San Pablo por un poco más de 400 votos.
Sus votaciones en Cartagena el 2018 y 2022 fueron respectivamente 19.605 y 14.722. Sin embargo, en el 2026, los votos incrementaron a 42.119, lo cual representa un incremento de más del doble. Si nos vamos al plano general, la votación de Cartagena sería el 24% del total de los votos a nivel nacional (175.388). Por un lado está que la votación de Cartagena lo ayudó a balancear la reducción que se notó en otros municipios. Por el otro, y quizás lo más importante, es que puede considerarse una pérdida enorme, si tenemos en cuenta todo el dinero invertido en esa campaña, sumado a la influencia y ventaja que supone tener a su primo en la Alcaldía de Cartagena.
En otras palabras, con todo ese escenario favorable, en teoría, la votación de Lidio García debió ser muchísimo mayor. Sí, sacó una votación de 175.388, pero eso solo es 18.314 votos más de lo que sacó en 2022, lo cual, una vez más, no es nada sustancial pese a la presencia de Dumek Turbay, cuya administración ha sido denunciada por varios ex contratistas por aparentes presiones para votar por las campañas de Lidio García Turbay y Yolanda Wong Baldiris. Incluso, meses antes de las elecciones, Dumek Turbay cambió el color de la indumentaria de la Alcaldía de Cartagena de blanco a rojo (color oficial del Partido Liberal). El procurador General de la Nación, Gregorio Eljach, decidió mirar para otro lado.

Nadya Blel Scaff, del partido Conservador, es hija del condenado por parapolítica Vicente Blel Saad, hermana del exconcejal de Cartagena y exgobernador de Bolívar Vicente Blel Scaff y prima de Miguel Torres Scaff, exgerente de Aguas de Bolívar durante la construcción del fallido alcantarillado de El Carmen de Bolívar, cuando Dumek Turbay Paz era el gobernador de Bolívar.
Nadya evidencia un descenso en la votación en Cartagena de un poco más de 14.000 votos. Pasó de 48.721 en el 2018 a 34.804 en 2022 y 34.518 en 2026. Recordemos que William Dau Chamatt era el alcalde de Cartagena en 2022, por lo que la influencia del Clan Blel habría sido menos significativa a pesar de que mantuvieron fichas en algunas dependencias de la Alcaldía. Lo mismo pasa actualmente que Dumek Turbay es alcalde. No es de extrañar entonces que en los corrillos políticos se diga que los Blel estarían desesperados por poner alcalde en la capital bolivarense para los próximos comicios de 2027, lo que les aseguraría su omnipresencia en el departamento de Bolívar.
En Magangué, en contraste, se notó un aumento de votos, afianzando ese municipio como un fortín electoral, lo que muy seguramente se deba a que el Clan Blel ha tenido el control de la Gobernación de Bolívar desde el 2020 con Vicente Blel Scaff y Yamil Arana Padauí.

Algunos datos históricos sueltos de este clan: Vicente Blel Scaff obtuvo 13.942 votos en el 2015 en las elecciones al Concejo de Cartagena y 384.171 en los sufragios para la Gobernación de Bolívar en el 2019. Yamil Arana Padauí tuvo una votación de 76.574 en 2018 para la Cámara de Representantes y de 210.232 para la Gobernación de Bolívar en 2023.
Los pupilos del Clan Turbay
La que debe andar festejando es Yolanda Wong Baldiris, fórmula de Lidio García Turbay para la Cámara de Representante por el Partido Liberal. Wong Baldiris alcanzó un total de 62.394 votos, de los cuales 43,655 (70%) fueron en Cartagena. En 2019, cuando aspiró a la Alcaldía de Cartagena, Yolanda obtuvo 44.704 votos. Es decir, que la base votante se mantuvo prácticamente igual. Este triunfo en 2026 ciertamente le asegura un escaño en el congreso por los próximos cuatro años. Pero la historia detrás sería otra: que los votantes cartageneros no comieron cuento y no se habrían dejado presionar, lo que se traduciría en que el Clan Turbay no tendría influencia real, pese a todo el dinero que se supone gastaron en esta campaña al Congreso.
El gran damnificado: Silvio Carrasquilla Torres, fiel monaguillo de Lidio García Turbay. Al parecer, su mentor lo dejó a su suerte para abrazar a Wong. En el 2018, Carrasquilla registró 57.214 votos: En el 2022, consiguió 50.319. Este año fueron 60.743. A pesar de este leve aumento, no le alcanzó y perdió su curul. En hora buena, porque Carrasquilla ha sido un pésimo congresista. A juzgar por sus logros en sus periodos como congresista, podría decirse que es un vago. Es más, cuentan que en el Congreso le apodan “El Mudo”. A partir del año entrante finalmente podrá dedicarse a lo que más le gusta: no hacer nada. Con la ventaja de que los contribuyentes no tendrán que pagarle un sueldo.
Las otras dos apuestas del Clan Turbay para dizque arrebatarle una curul en la Cámara al Clan Blel eran Dayro Bustillo Gómez y José Luis Osorio Galvis. Ambos quemados; mejor dicho: chamuscados. Una muestra más de que el tal poderío del Clan Turbay no es tal.
El primero, alias “Kid Colesterol” y padre de Dayro Bustillo Alvarado, secretario de Despacho del alcalde Dumek Turbay, tendrá ahora mucho tiempo para tomar un curso de etiqueta y enfocarse en su carrera de boxeador de pesos pesados (ver video aquí).
El segundo, “Mochila Prestá”, es la versión cartagenera de Roy Barreras. En el 2023, durante las elecciones para la Alcaldía de Cartagena por el partido Independientes, despotricaba de Dumek Turbay. Sin embargo, no tuvo problema en lanzarse a la Cámara por el partido Liberal bajo el paraguas del primo de Dumek, Lidio García Turbay. Dicen que «los burros se buscan pa’ rascarse».
- La votación de los partidos políticos y lo que se vislumbra
Si nos vamos a las votaciones de los partidos políticos en Bolívar, una vez más puede corroborarse que el poder del Clan Turbay no es lo que pintan. Para el Senado, el partido Conservador obtuvo la máxima votación con 220.429, seguido del Pacto Histórico con 186.671, en tercero el partido Liberal con 176.437, en cuarto Cambio Radical-Alma con 106.288 y la suma de los doce restantes fue de 225.766. Por el lado de la Cámara fue el mismo escenario: primero el partido Conservador (422.632), segundo el Pacto Histórico (170.882), tercero el partido Liberal (155.521) y la suma de los otros seis partidos fue de 143.486.
Una cosa es cierta: el nivel de la mayoría de los políticos bolivarenses es extremadamente bajo. Algunos, de vaina, pueden poner dos ideas juntas coherentes en una oración. Esto, sumado a lo que dicen los datos, es una oportunidad enorme para que se empiece a armar un grupo de jóvenes técnicos, probos y con vocación de servicio que comiencen a ocupar los espacios de poder para darle la dignidad que se merece ostentar un cargo público, y especialmente aquellos de elección popular. ¡Hay esperanza!
Los clanes políticos siguen ganando elecciones en Bolívar. Pero si algo muestran los datos de 2026 es que su dominio ya no es tan sólido como antes. Y cuando el poder empieza a agrietarse, la historia política suele cambiar.

