La ciudad de Cúcuta vive horas de máxima tensión ante la acelerada creciente del Río Pamplonita, cuyo caudal ha aumentado de forma alarmante tras varios días de intensas lluvias que azotan al departamento. Autoridades y organismos de socorro advierten que el afluente se encuentra en niveles críticos y podría desbordarse en cuestión de horas si las precipitaciones continúan.
De acuerdo con reportes preliminares, el nivel del río ha registrado un incremento superior al 100%, generando pánico en comunidades asentadas a lo largo de sus riberas, especialmente en sectores vulnerables del área metropolitana. La fuerza del agua mantiene bajo amenaza directa viviendas, cultivos y vías estratégicas, en un escenario que podría desencadenar una tragedia sin precedentes recientes.
Las lluvias persistentes no han dado tregua en el nororiente colombiano. Más de 20 municipios de Norte de Santander han reportado emergencias en las últimas horas, incluyendo inundaciones, deslizamientos y afectaciones a la movilidad. Los organismos de gestión del riesgo permanecen en alerta permanente mientras intensifican monitoreos y acciones preventivas.
Habitantes cercanos al Río Pamplonita han alertado sobre un comportamiento inusual del afluente: corrientes rápidas, turbias y con arrastre de material pesado, señales que históricamente han precedido desbordamientos. Videos difundidos en redes sociales muestran el nivel del agua peligrosamente alto, acercándose a puntos críticos donde en años anteriores se registraron graves inundaciones.
La emergencia también impacta la conectividad regional. En la carretera que comunica Cúcuta con Pamplona, se reportan deslizamientos de tierra, caída de rocas y crecimiento de quebradas cercanas, situación que ha complicado el tránsito vehicular y elevado el riesgo para los viajeros.
En zonas rurales y corregimientos cercanos, el temor es creciente. La memoria de emergencias pasadas, donde crecientes súbitas arrasaron viviendas y cultivos, mantiene a las comunidades en estado de alerta mientras observan cómo el nivel del agua continúa en ascenso.
Las autoridades departamentales han intensificado los operativos y no descartan declarar nuevas alertas o adoptar medidas extraordinarias si el panorama se agrava. Equipos de emergencia permanecen desplegados en puntos estratégicos y hacen un llamado urgente a la ciudadanía:
- Evacuar zonas de alto riesgo cercanas al río.
- Evitar acercarse a ríos o quebradas.
- Suspender desplazamientos innecesarios.
- Mantenerse informados por canales oficiales.
El Río Pamplonita, principal fuente hídrica de la región y eje natural que atraviesa gran parte del área metropolitana, se ha convertido hoy en el foco de preocupación colectiva. Su comportamiento creciente mantiene en vilo a miles de familias que temen que la emergencia invernal escale a una tragedia mayor.
Por ahora, Norte de Santander permanece bajo vigilancia constante, mientras la creciente del río amenaza con convertirse en el epicentro de una nueva crisis climática en el país.



