Un ataque con explosivos lanzados desde drones contra una base militar en zona rural entre Corinto y Miranda evidencia un cambio significativo en las dinámicas del conflicto armado en el Cauca. El uso de esta tecnología por parte de grupos armados ilegales refleja una evolución táctica que incrementa los riesgos para la Fuerza Pública y la población civil.
El hecho se suma a una reciente escalada de violencia en el departamento, marcada por atentados contra infraestructura y hostigamientos en distintos municipios, lo que mantiene a la región en un estado de alerta permanente y profundiza la percepción de inseguridad territorial.
Este escenario reabre el debate sobre la efectividad de las estrategias de seguridad y de la política de “paz total” impulsada por el presidente Gustavo Petro, en un contexto donde el conflicto no solo persiste, sino que adopta nuevas formas y tecnologías que desafían la capacidad de respuesta del Estado.



