La polarización política, los conflictos entre candidatos y el balance de los últimos gobiernos muestran que el país exige liderazgo independiente y propuestas reales de gobierno.
La política en Colombia está en su máximo esplendor, tanto positivo como negativo. La última encuesta de Invamer, realizada este domingo 26 de abril de 2026, muestra cómo Iván Cepeda, con un 44,3 %, dobla a Abelardo De la Espriella, que refleja un 21,5 %, y a Paloma Valencia, con el 19,8 %. Ello posiblemente indica que no habría segunda vuelta si Cepeda supera el 50 % más uno en intención de voto.
Estas cifras tienen un componente reciente y otros factores que son producto del periodo presidencial de Gustavo Petro.
Uno de los factores recientes tiene que ver con el rifirrafe entre los candidatos de la derecha, que ha generado tensiones internas en sus campañas. El entorno familiar de Abelardo tildó la gran consulta del CD como tramposa, mientras que el candidato aseguró que lo único que le gusta de Paloma es la presencia de Álvaro Uribe Vélez.
Este tipo de confrontaciones aumenta la desconfianza mutua y seguramente pasará factura en las urnas el próximo 31 de mayo.
El país está cansado de los eternos choques entre Uribe y Petro. Esta confrontación ha polarizado al país hasta el punto de que resulta difícil opinar sin ser etiquetado en uno u otro bando.
Si se analizan las propuestas de los candidatos, muy pocos han presentado públicamente planes de gobierno realizables. En cambio, predominan discusiones personales sin soluciones inmediatas.
Todos los gobiernos han tenido aspectos positivos y negativos. Ningún expresidente ha querido gobernar mal, pero la historia registra hechos que marcaron cada administración.
Por ejemplo:
- César Gaviria impulsó la apertura económica con su lema “Bienvenidos al futuro”.
- Ernesto Samper enfrentó el proceso ocho mil.
- Andrés Pastrana lideró los fallidos diálogos del Caguán y enfrentó desaceleración económica.
- Juan Manuel Santos promovió las cinco “locomotoras”, que no alcanzaron los resultados esperados.
- En el gobierno de Álvaro Uribe Vélez se registraron casos de falsos positivos y funcionarios condenados.
- Iván Duque dejó un país con mayores desafíos en seguridad y economía.
El gobierno de Petro y sus desafíos administrativos
El gobierno de Gustavo Petro, próximo a finalizar, se ha caracterizado por una alta rotación en los altos mandos administrativos. Se registran 65 ministros y 134 viceministros durante su mandato, situación que ha generado varias crisis en la gobernanza y ha evidenciado que muchos nombramientos tuvieron carácter político y no técnico.
Actualmente existen ministerios en interinidad, como la Cancillería y el de Medio Ambiente, lo que evidencia dificultades para consolidar equipos estables que impulsen proyectos clave como la Paz Total y la Reforma Agraria.
Sin embargo, también se materializaron iniciativas importantes como:
- Reforma tributaria
- Reforma laboral
- Impulso a energías renovables
- Transición energética
Uno de los aspectos más esperados por el sector económico fue la transformación del modelo productivo. El país continúa dependiendo del carbón y el petróleo, mientras que sectores como: agro, industria y turismo requieren mayor impulso para consolidar un crecimiento sostenible.
El próximo presidente o presidenta de Colombia debe apartar la politiquería, dejar de depender de los expresidentes y eliminar el círculo vicioso de los políticos en campaña que prometen cambios que luego no cumplen.
Frases como:“No más impuestos”, “No más corrupción”, “No más politiquería barata”,“No más nepotismo” suelen repetirse en campaña, pero en el ejercicio del poder muchas veces terminan reproduciendo las mismas prácticas que criticaron. El país necesita un liderazgo independiente, técnico y enfocado en resultados reales, no en confrontaciones políticas permanentes.



