La Selección Colombia remontó un vibrante partido ante Paraguay, ganó 4-3 en Asunción y levantó el primer título de la Liga de Naciones Femenina. La Tricolor cerró un torneo perfecto y ratificó su lugar entre las grandes potencias del continente.
La Selección Colombia femenina escribió una nueva página dorada en la historia del deporte nacional. En una noche cargada de emociones, carácter y fútbol ofensivo, la Tricolor derrotó 4-3 a Paraguay en Asunción y se proclamó campeona invicta de la primera edición de la Liga de Naciones Femenina.
El título no solo representa un nuevo trofeo para las dirigidas por Ángelo Marsiglia, sino la consolidación de una generación que sigue elevando el prestigio del fútbol colombiano en el escenario internacional.
Cuando apenas transcurrían tres minutos del compromiso, Paraguay golpeó primero desde el punto penal. Sin embargo, lejos de derrumbarse, Colombia respondió con personalidad y protagonizó una remontada que reflejó el ADN competitivo de un equipo acostumbrado a superar adversidades.
La gran figura de la noche fue Ana María Guzmán. La lateral se convirtió en heroína al marcar un doblete decisivo, incluido el gol del triunfo a dos minutos del final. Linda Caicedo y Marcela Restrepo completaron la cuenta para una selección que nunca dejó de buscar el arco rival.
A pesar de algunos errores defensivos y de encontrarse abajo en el marcador en diferentes momentos del partido, Colombia volvió a demostrar por qué es uno de los proyectos más sólidos del continente. La capacidad de reacción, la jerarquía de sus referentes y la aparición de nuevas figuras terminaron inclinando la balanza a favor de las cafeteras.
La conquista adquiere una dimensión aún mayor porque llega de manera invicta. Colombia cerró el torneo con seis victorias, dos empates y 20 puntos, números que reflejan el dominio ejercido durante toda la competición.
Además del título, la Tricolor ya había asegurado dos objetivos estratégicos para el futuro del fútbol colombiano: la clasificación directa al Mundial de Brasil 2027 y el boleto a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
La celebración en territorio paraguayo simboliza el crecimiento de una selección que ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad continental. Con figuras consolidadas como Linda Caicedo, Mayra Ramírez y Leicy Santos, junto a una nueva generación encabezada por Ana María Guzmán, Colombia envía un mensaje contundente al continente: el fútbol femenino colombiano está viviendo la época más brillante de su historia.
«Somos una gran familia. Nunca dejamos de creer y por eso hoy la felicidad es enorme», afirmó Ana María Guzmán tras recibir el reconocimiento como la mejor jugadora del partido.
Con el trofeo en sus manos, el Mundial de Brasil en el horizonte y los Juegos Olímpicos ya asegurados, la Selección Colombia femenina continúa construyendo una historia que cada vez tiene menos de sorpresa y más de grandeza.

