La institución advierte que ya no cuenta con recursos suficientes para garantizar la atención médica y enfrenta una crisis que amenaza la continuidad de sus servicios.
Una grave crisis financiera mantiene al borde del colapso al Nuevo Hospital de Bocagrande, en Cartagena. La institución lanzó una alerta urgente a las autoridades nacionales, distritales y a varias EPS, advirtiendo que la falta de recursos económicos ha llegado a un punto crítico que pone en riesgo la atención de los pacientes y la estabilidad laboral de más de 200 trabajadores.
Mediante una comunicación oficial firmada por su representante legal, Yeraldin Girón Vidales, el centro asistencial solicitó a Coosalud EPS, Sura EPS y Salud Total EPS que gestionen la ubicación y traslado de 20 pacientes que permanecen hospitalizados en sus instalaciones.
La decisión obedece a una situación que la administración califica como «extraordinaria» y que amenaza de manera inminente la continuidad de la prestación de los servicios de salud.
En la carta enviada a la Superintendencia Nacional de Salud, al DADIS, a la Procuraduría General de la Nación, a la Contraloría Distrital de Cartagena y a otras autoridades, el hospital expone un panorama alarmante derivado de la insuficiencia de pagos por parte de las entidades responsables y la falta de flujo oportuno de recursos.
Según el documento, la institución enfrenta serias dificultades para adquirir medicamentos, insumos médico-quirúrgicos, dispositivos médicos, materiales de curación, reactivos, elementos de apoyo diagnóstico y otros recursos indispensables para garantizar una atención segura y oportuna.
«Pese a los innumerables requerimientos realizados, las mesas de trabajo adelantadas y los constantes llamados de auxilio, hoy el hospital enfrenta una severa crisis de liquidez que compromete la continuidad de la operación», señala la comunicación.
La emergencia financiera también golpea de lleno al talento humano de la institución. Más de 200 trabajadores, entre enfermeros, auxiliares, camilleros, personal administrativo y otros colaboradores, enfrentan una profunda incertidumbre debido a retrasos acumulados en el pago de salarios y prestaciones sociales.
La situación se agravó luego de que parte del personal manifestara su intención de cesar actividades ante la imposibilidad de seguir laborando sin recibir sus remuneraciones, lo que reduce significativamente la capacidad operativa del hospital.
- Riesgo creciente para pacientes hospitalizados
La administración del Nuevo Hospital de Bocagrande advirtió que las limitaciones financieras y operativas evolucionan día a día y podrían afectar progresivamente la capacidad institucional para mantener los servicios bajo los estándares de calidad, oportunidad y seguridad exigidos por el sistema de salud.
Por ello, solicitó la intervención inmediata de las EPS responsables para garantizar la remisión de los pacientes hacia instituciones que cuenten con la capacidad científica, asistencial y financiera necesaria para continuar su tratamiento.
«Igualmente solicitamos a las autoridades de inspección, vigilancia y control acompañar de manera inmediata esta contingencia y adoptar las medidas necesarias para proteger los derechos fundamentales de los usuarios», expresa el documento.
La carta concluye con una advertencia contundente sobre la magnitud de la emergencia. «La gravedad de la situación descrita exige actuaciones inmediatas y coordinadas. Cada hora que transcurre sin una solución efectiva incrementa el riesgo asistencial y profundiza una crisis que hoy supera la capacidad financiera y operativa de nuestra institución», afirmó la representante legal del hospital.
La alerta encendió las alarmas en el sector salud de Cartagena, donde crece la preocupación por el futuro de una institución que durante años ha prestado servicios a miles de usuarios del Distrito y del departamento de Bolívar.
Ahora, la atención está puesta en la respuesta que adopten las EPS involucradas y las autoridades competentes, mientras pacientes, familiares y trabajadores esperan una solución urgente que evite una emergencia sanitaria de mayores proporciones.



