El Tri se impuso 1-0 en Guadalajara gracias a un gol de Luis Romo y selló anticipadamente su clasificación a los dieciseisavos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
La selección de México dio un paso firme hacia las fases decisivas de la Copa Mundial de la FIFA 2026 al derrotar por 1-0 a Corea del Sur en el Estadio Akron de Guadalajara, resultado que le permitió asegurar su clasificación a los dieciseisavos de final como líder del Grupo A.
El equipo dirigido por Javier Aguirre no tuvo una actuación brillante desde lo futbolístico, pero mostró madurez, disciplina táctica y eficacia para resolver un encuentro complejo ante un rival que también llegaba con la necesidad de sumar para acercarse a la siguiente ronda.
Desde el inicio, el partido estuvo marcado por la cautela. Tanto mexicanos como surcoreanos evitaron asumir riesgos innecesarios, conscientes de que una derrota podía complicar seriamente sus aspiraciones mundialistas. La intensidad estuvo presente, pero las ocasiones claras de gol fueron escasas durante gran parte del compromiso.
La acción decisiva llegó gracias a Luis Romo, quien aprovechó un grave error del guardameta surcoreano para enviar el balón al fondo de la red y marcar el único tanto del encuentro. El mediocampista apareció en el momento indicado para darle a México tres puntos de enorme valor en la lucha por el liderato del grupo.
En el tramo final, Corea del Sur adelantó líneas en busca del empate, pero se encontró con una sólida respuesta defensiva del conjunto mexicano. El arquero Tala Rangel fue determinante con una intervención de gran nivel en los minutos finales, evitando la igualdad y consolidando la victoria.
La defensa mexicana volvió a mostrar seguridad, liderada por Edson Álvarez y Johan Vásquez, quienes neutralizaron los intentos ofensivos del conjunto asiático y mantuvieron el orden durante los noventa minutos.
Más allá del resultado ajustado, México demostró que los torneos de esta magnitud también se construyen desde la inteligencia táctica y la capacidad para competir en partidos cerrados. Sin desplegar su mejor versión, el Tri encontró la forma de ganar y aseguró con anticipación su presencia en la fase eliminatoria.
Con este triunfo, la selección mexicana se instala en los dieciseisavos de final con la tranquilidad de haber cumplido el primer gran objetivo del torneo. Ahora podrá afrontar la última jornada de la fase de grupos con la clasificación garantizada y la confianza fortalecida de cara a los desafíos que se aproximan en la búsqueda de una actuación histórica en casa.
El mediocampista Luis Romo fue el jugador más determinante del encuentro. Además de su habitual despliegue en la mitad de la cancha, aprovechó el error del arquero rival para marcar el gol que aseguró la victoria y la clasificación mexicana.



