Las instituciones sólidas no dependen exclusivamente de los hombres que las integran. Sin embargo, son los hombres de carácter, disciplina, liderazgo y vocación de servicio quienes les otorgan prestigio, grandeza y legitimidad ante la sociedad. Por ello, los actos de transmisión de mando en nuestras Fuerzas Militares representan mucho más que una formalidad administrativa: simbolizan la continuidad de una misión permanente al servicio de Colombia.
Este 24 de junio, la Primera Brigada de Infantería de Marina vivió uno de esos momentos trascendentales que marcan la historia de una unidad militar. En ceremonia presidida por el señor Contralmirante Omar Yesid Moreno Oliveros, Comandante del Comando Específico de San Andrés y Providencia y Comandante encargado de la Fuerza Naval del Caribe, se llevó a cabo el relevo de mando de esta importante unidad operacional de la Armada de Colombia.
Tras dos años de liderazgo al frente de la Brigada, el Coronel de Infantería de Marina Nelson Albeiro Cano Holguín entrega una gestión caracterizada por los resultados operacionales, el fortalecimiento de la presencia institucional y el acercamiento permanente con las comunidades de su extensa jurisdicción.
Durante su mando se consolidaron importantes avances en materia de seguridad, se fortaleció la coordinación interinstitucional con autoridades civiles, policiales y militares, y se mantuvo una presencia activa en territorios estratégicos para la estabilidad de la región Caribe y del país.
Su liderazgo fue especialmente valorado por los sectores productivos, los gremios, las autoridades locales y las comunidades rurales que encontraron en él a un oficial cercano, dispuesto al diálogo y consciente de que la seguridad no solo se construye con operaciones militares exitosas, sino también con confianza ciudadana y articulación institucional.
Hoy deja el mando para asumir una importante comisión en el exterior, llevando consigo el reconocimiento y la gratitud de quienes apreciamos su compromiso con la misión constitucional y su entrega al servicio de la Nación. Buen viento y buena mar en los desafíos que le esperan.
La responsabilidad de conducir esta unidad recae ahora sobre el Coronel de Infantería de Marina Harlinzon Quiroga Polanía, un oficial que no llega como un desconocido a esta región. Por el contrario, regresa a una tierra que conoce profundamente y donde dejó una huella positiva durante su paso como Capitán y comandante del Grupo Gaula en Corozal.

Muchos sucreños recuerdan aquellos años complejos en los que la violencia aún golpeaba amplias zonas de los Montes de María y del Caribe colombiano. En ese contexto, el entonces Capitán Quiroga desarrolló una labor sacrificada, efectiva y comprometida, enfrentando las amenazas que afectaban la tranquilidad de los ciudadanos y el desarrollo económico de la región.
Conoce la idiosincrasia de nuestra gente, comprende las dinámicas sociales y económicas del territorio y entiende que detrás de cada operación militar existe una responsabilidad superior: proteger a las comunidades que trabajan, producen y sueñan con vivir en paz.
La jurisdicción que ahora tendrá bajo su responsabilidad es tan extensa como estratégica. Comprende importantes sectores de la región Caribe, el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, así como zonas fundamentales del Urabá colombiano, escenarios donde la Infantería de Marina continúa desempeñando un papel esencial en la defensa de la soberanía nacional, la seguridad territorial y la protección de los ciudadanos.
La ceremonia contó con la presencia del Brigadier General Óscar del Cristo Díaz Montiel, comandante de la Primera División del Ejército Nacional; del Coronel Aymer Fredy Alonso Triana, comandante del Departamento de Policía Sucre; así como de autoridades civiles, administrativas, empresariales y gremiales de la región, quienes acompañaron este significativo acto institucional.
A quienes hoy parten hacia nuevos retos les expresamos nuestro reconocimiento y gratitud por la labor cumplida. A quien asume la responsabilidad del mando le extendemos nuestra bienvenida y los mejores deseos de éxito en esta nueva etapa de servicio. Porque los hombres pasan, pero las instituciones permanecen.
Y porque cuando el relevo se produce entre oficiales de honor, experiencia y compromiso, la tranquilidad de los ciudadanos encuentra razones suficientes para confiar en la continuidad de una misión que nunca se detiene: servir a Colombia.



