La organización de Naciones Unidas advirtió que cerca de 3,9 millones de menores viven en las zonas afectadas por los devastadores sismos. Mientras continúan las labores de rescate, prepara el envío de 48 toneladas de ayuda humanitaria para atender la emergencia.
Caracas, Venezuela. La tragedia provocada por los dos devastadores terremotos que sacudieron a Venezuela adquirió una nueva dimensión humanitaria. El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) lanzó este sábado un urgente llamado internacional para proteger a los miles de niños que podrían quedar separados de sus familias en medio del caos generado por el desastre natural.
La organización advirtió que los menores rescatados son uno de los grupos más vulnerables durante este tipo de emergencias, ya que muchos enfrentan el riesgo de perder a sus padres, quedar desplazados o sufrir graves afectaciones físicas y emocionales tras el colapso de viviendas e infraestructura.
La emergencia se produce mientras el país continúa contabilizando las consecuencias de los dos fuertes terremotos de magnitud 7,2 y 7,5, registrados el pasado miércoles, que dejan hasta el momento un saldo preliminar de 920 personas fallecidas y 3.360 heridas, además de miles de damnificados.
- Casi cuatro millones de niños están en riesgo
UNICEF estima que 3,9 millones de niños y niñas residen en las zonas impactadas por los sismos, una cifra que refleja la enorme dimensión de la crisis humanitaria que enfrenta el país. «Cientos de personas tuvieron que abandonar sus hogares en cuestión de segundos, huyendo apenas con lo puesto mientras sus propias casas se desplomaban a su paso. En estos momentos, los niños, niñas y las familias necesitan un apoyo vital», señaló la organización en un comunicado.
Los equipos desplegados sobre el terreno han identificado múltiples riesgos para la población infantil, entre ellos la separación familiar, el desplazamiento forzado, la pérdida del acceso a servicios de salud, la interrupción del suministro de agua potable, la suspensión de clases y el deterioro de los mecanismos de protección para la niñez.
- «Nuestros pensamientos están con las familias»
La directora ejecutiva de UNICEF, Catherine Russell, expresó su solidaridad con las víctimas y reiteró la urgencia de fortalecer la respuesta internacional. «Nuestros pensamientos están con los niños y las familias que han perdido a seres queridos y con todos aquellos cuyas vidas se han visto trastornadas.»
La funcionaria advirtió que las próximas horas serán determinantes para salvar vidas, localizar menores desaparecidos y garantizar que los niños permanezcan junto a sus familiares o reciban protección inmediata si han quedado solos.
- Comienza el envío de ayuda internacional
Como parte de la respuesta de emergencia, UNICEF confirmó el envío de un avión humanitario desde su centro logístico en Copenhague, con 48 toneladas de suministros esenciales destinados a atender a la población afectada.
La carga incluye:
- Equipos médicos de emergencia.
- Kits de agua, saneamiento e higiene.
- Botiquines de primeros auxilios.
- Sillas de ruedas.
- Tiendas de campaña.
- Insumos para la atención de niños y familias desplazadas.
La organización explicó que estos recursos serán distribuidos prioritariamente entre las comunidades más golpeadas por el desastre y donde se concentra la mayor cantidad de menores en condición de vulnerabilidad.
- Continúa la búsqueda de sobrevivientes
Mientras la ayuda internacional comienza a movilizarse, los organismos de socorro venezolanos mantienen una intensa carrera contra el tiempo para localizar personas atrapadas bajo los escombros, especialmente en el estado de La Guaira, una de las zonas más afectadas por el colapso de edificios y viviendas.
Las autoridades trabajan con maquinaria especializada, equipos de rescate y personal médico para atender a los sobrevivientes, mientras aumenta la preocupación por el impacto psicológico y social que la tragedia dejará en miles de niños.
La emergencia continúa evolucionando y organismos internacionales advierten que la protección de la infancia será uno de los mayores desafíos durante las próximas semanas, cuando comience la fase de recuperación y reconstrucción en las regiones devastadas por el terremoto.



