Cuando Venezuela aún intenta recuperarse de la tragedia provocada por los recientes terremotos, una nueva emergencia golpea al país. Fuertes lluvias desataron inundaciones de gran magnitud en el estado Portuguesa, donde el colapso de un puente y el desbordamiento de ríos dejaron varias comunidades incomunicadas y obligaron a evacuar decenas de familias.
La situación más crítica se registra en Chabasquén, municipio Unda, donde las intensas precipitaciones comenzaron hacia las 8:00 de la mañana de este domingo y, en apenas ocho horas, acumularon 114 milímetros de lluvia, provocando una emergencia sin precedentes en la zona.
El aumento del caudal de los ríos Chabasquén y Chabasquencito, junto con el desbordamiento de las quebradas Comando de la Guardia, Los Güedez y La Escuelita 3, inundó calles, viviendas y gran parte del casco urbano, dejando a cientos de habitantes atrapados entre el agua y el lodo.
- Colapsó un puente y quedó cerrada una vía estratégica
Las lluvias también ocasionaron el colapso parcial de un puente sobre la Troncal 007, una de las principales carreteras que comunica al estado Portuguesa con el estado Lara. El daño obligó al cierre total de la vía, dejando aislada a la parroquia Peña Blanca y dificultando el ingreso de ayuda humanitaria y maquinaria para atender la emergencia.
Las autoridades también reportaron inundaciones en la avenida 24 de Julio, afectaciones en instituciones educativas de Villa Esmeralda y daños en una iglesia evangélica ubicada en el sector El Puente.
Equipos de Protección Civil desplegaron operativos de emergencia para evaluar los daños, rescatar a personas en riesgo y coordinar la evacuación de varias familias, que fueron trasladadas a un gimnasio acondicionado como refugio temporal. Entretanto, habitantes de las zonas afectadas esperan la llegada de maquinaria pesada para remover sedimentos, limpiar las quebradas y restablecer el tránsito en los sectores más comprometidos.
- Una crisis que se agrava
Esta nueva emergencia ocurre mientras Venezuela continúa enfrentando las consecuencias de los dos terremotos registrados recientemente, cuyo balance preliminar deja al menos 1.480 fallecidos, 3.150 heridos y más de 12.000 damnificados.
La combinación de desastres naturales ha puesto bajo enorme presión la capacidad de respuesta de los organismos de emergencia y mantiene en alerta a miles de familias que hoy enfrentan inundaciones, pérdida de viviendas, daños en la infraestructura y el riesgo de nuevas lluvias durante las próximas horas.



