El estudio concluye que, tras dos décadas de vigencia del Cargo por Confiabilidad, no se evidencia un aumento suficiente en la capacidad de generación eléctrica del país y plantea la necesidad de revisar el modelo regulatorio.
Un estudio presentado por la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (Superservicios) reveló que los usuarios del servicio de energía en Colombia han pagado más de $97,1 billones desde 2006 a las empresas generadoras a través del denominado Cargo por Confiabilidad, un mecanismo creado para garantizar el suministro eléctrico durante períodos de escasez hídrica, como los ocasionados por el fenómeno de El Niño.
El informe, titulado «Sobre-remuneración y Déficit de Respaldo Físico: Evaluación del Cargo por Confiabilidad en el Mercado de Energía Mayorista (2006-2026)», fue elaborado por el Observatorio de Servicios Públicos y analiza los resultados del esquema implementado hace dos décadas para fortalecer la confiabilidad del sistema energético nacional.
Según el documento, el Cargo por Confiabilidad funciona como un «seguro» que los usuarios pagan en su factura de energía para que las empresas generadoras mantengan disponibles sus plantas de generación y puedan responder ante eventuales situaciones de escasez.
- Más de $97 billones recaudados
El estudio señala que, entre 2006 y 2026, las empresas generadoras recibieron $97,1 billones constantes de 2025, de los cuales cerca del 62% fueron destinados a plantas hidroeléctricas y aproximadamente el 37% a plantas térmicas.
Por regiones, Antioquia concentró la mayor remuneración histórica con $26,5 billones, seguida por Atlántico con $15,8 billones y la región Cundinamarca-Meta con $13,1 billones.
Uno de los hallazgos que más llamó la atención de la entidad es que, durante 2025, el Cargo por Confiabilidad representó el 21,5% de los ingresos del sector de generación y el equivalente al 111% de sus utilidades, lo que significa que las empresas obtuvieron mayores beneficios económicos por este mecanismo que por las ganancias derivadas de su operación comercial.
El superintendente de Servicios Públicos Domiciliarios, Felipe Durán Carrón, cuestionó los resultados del esquema. «¿Cómo es posible que después de 20 años de un esquema de confiabilidad se hable de apagón cuando los usuarios del servicio de energía les han entregado 97 billones a las empresas de generación? Estas deben garantizar realmente la suficiencia de la generación eléctrica del sistema, particularmente en condiciones de hidrología crítica», afirmó.
El análisis advierte que casi la mitad de los recursos del Cargo por Confiabilidad continúa destinándose a plantas hidroeléctricas, precisamente las más vulnerables durante los períodos de sequía. De acuerdo con el informe, el 48% de los recursos termina respaldando generación hidráulica, lo que, según la Superservicios, reduce la efectividad del mecanismo para enfrentar eventos extremos asociados al fenómeno de El Niño.
Asimismo, el estudio concluye que, pese a los millonarios recursos recaudados durante dos décadas, gran parte del dinero sigue remunerando plantas con entre 20 y 30 años de antigüedad, sin que ello se haya traducido en un crecimiento significativo de la capacidad instalada del sistema eléctrico nacional.
Para el superintendente Durán, los recursos deberían orientarse a fortalecer la infraestructura energética del país y promover nuevas inversiones.
- Piden revisar el Cargo por Confiabilidad
Entre las principales recomendaciones del informe figura la revisión del diseño regulatorio del Cargo por Confiabilidad por parte de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) y del Ministerio de Minas y Energía, con el propósito de incentivar la construcción de nuevas plantas de generación más eficientes y de proyectos basados en Fuentes No Convencionales de Energía Renovable.
El estudio también analiza mecanismos complementarios como la Demanda Desconectable Voluntaria (DDV), utilizada para reducir temporalmente el consumo de grandes usuarios cuando el sistema enfrenta restricciones.
Según la Superservicios, en 2025 este mecanismo alcanzó un máximo histórico de 1.706 gigavatios hora (GWh), incluso sin la presencia del fenómeno de El Niño, lo que evidencia una creciente dependencia de medidas comerciales para mantener el equilibrio del sistema.
Otro hallazgo señala que el 90% de los planes de acción de las plantas generadoras corresponden a medidas comerciales y no incorporan nuevo respaldo físico, situación que limita la recuperación de la capacidad efectiva de generación.
- No hay riesgo inminente de apagón
Durante el primer semestre de 2026, la Superservicios reforzó el seguimiento a la disponibilidad de energía en firme mediante inspecciones a 11 plantas térmicas, monitoreo permanente de embalses y verificación de los compromisos asumidos por las empresas generadoras.
Aunque el informe reconoce las preocupaciones existentes sobre la confiabilidad del sistema eléctrico, la entidad concluyó que no existe un riesgo inminente de apagón en el corto plazo, siempre y cuando funcionen adecuadamente los mecanismos de respaldo previstos por la regulación.
No obstante, la Superintendencia advirtió que el país deberá adoptar ajustes regulatorios e incentivar nuevas inversiones para garantizar la suficiencia energética en el mediano y largo plazo frente al crecimiento de la demanda y los efectos del cambio climático.



