A las afueras de la clínica donde su hijo lucha por recuperarse, ‘El Pulmón de Oro del Vallenato’ rompió el silencio sobre el drama familiar, la amputación de la pierna de Kbeto y la profunda gratitud con la comunidad que los salvó del río Ariguaní.
En medio del dolor y aferrado a la fe, el cantante vallenato Poncho Zuleta reapareció públicamente a las afueras de la Clínica Iberoamérica de Barranquilla para enviar un mensaje de agradecimiento y revelar la importante promesa que le hizo a Dios y a toda una comunidad rural en el departamento del Cesar.
Su hijo, el también intérprete Carlos Alberto ‘Kbeto’ Zuleta, permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) tras el grave accidente de tránsito ocurrido el pasado 26 de octubre, cuando el autobús en el que viajaba su agrupación perdió el control y cayó a las aguas del río Ariguaní, cerca de Bosconia. El siniestro dejó varios heridos y cobró la vida de dos integrantes del conjunto musical.
Afectado pero sereno, Poncho Zuleta expresó su eterna gratitud con los campesinos y pobladores del sector que no dudaron en lanzarse al agua para rescatar a su hijo y a los demás tripulantes de la agrupación. Como muestra de agradecimiento por evitar una tragedia aún mayor, Poncho confirmó el compromiso sagrado que asumió con el caserío: «Quiero agradecerles a los pobladores de allá de Ariguaní, de ese caserío querido, que fueron los que con tanto cariño, afecto y solidaridad sacaron a mi hijo y al resto de muchachos del río. Gracias a esa población que les prometí una iglesia para el pueblo cuando mi hijo se pare de aquí», declaró el artista ante los medios.
El compromiso quedó sellado con la fe de que Kbeto saldrá adelante: la construcción del templo iniciará una vez el joven cantante supere la fase crítica y abandone la clínica. «Está evolucionando lentamente, paulatinamente, porque no es fácil. Las complicaciones que tiene, pulmonares, la pierna que perdió… No ha sido fácil, pero esperanza en Dios, que todo lo puede», detalló Poncho con voz entrecortada.
Actualmente, Kbeto Zuleta continúa bajo estricta vigilancia médica especializada en la capital del Atlántico. Su familia y seguidores en la región Caribe se mantienen unidos en jornadas de oración para apoyar su proceso de recuperación física y emocional.
El cantante concluyó su diálogo con la prensa haciendo un vehemente llamado al pueblo colombiano y a los amantes del folclor: “Solamente les pido que oren por mi hijo”.



