¿Has sentido alguna vez la sensación de estar al límite?, al limite del dolor, de la desesperación, de la frustración e impotencia. En ocasiones las personas podemos experimentar situaciones de crisis por múltiples razones. Esa sensación nos lleva aun punto en donde podemos sentir que estamos atrapados en una trampa sin salida por que tu mente no responde, tu cuerpo no responde y tú te sientes en medio de diferentes tormentas que no te permiten tomar acciones.
Incluso lo he visto con los dispositivos (el celular, el iPad o computador) en algunos momentos están lentos o bloqueados y no puedes avanzar en las tareas que deseas realizar con ellos; es más, su falta de operatividad en ese instante puede llegar a irritarte y solo sirve una cosa…Reiniciarlos, y mágicamente todo recupera su equilibrio. Las personas también requerimos de ese espacio para reiniciarnos y recuperar el equilibrio interno.
¿Como podemos hacerlo?, si todo el tiempo estamos en piloto automático tratando de avanzar, sintiendo que no haces lo suficiente, sino que estas bloqueada o bloqueado, y lo que debes hacer al atravesar cambios, crisis vitales, buscar segundas oportunidades y apostar por una transformación personal…Reiniciar tu vida, en pandemia hay un termino que se popularizo y que esta vinculado con este reinicio y es reinventarse.
Y esto es un ejercicio que todos hacemos mas de una vez en la vida, reiniciarse es un acto de amor propio y valentía que nos obliga rendirnos frente a la adversidad, que genera un desgaste y sufrimiento innecesario. Toda esa energía y atención que usamos al afrontar un conflicto trae consigo un agotamiento extremo que genera el bloqueo.
Cuando elegimos reiniciarnos acaba la batalla y ocurre un silencio, que nos ayuda a respirar y retomar fuerzas para volver a empezar. Y si te gusta el paso a paso, dar el primer paso es poner en orden en tu mundo interno y que eso se manifieste en el exterior, transformando con cada paso tu experiencia; por ejemplo puedes reordenar tu espacio físico para reordenar tu mente y tus pensamientos, tomate un día para limpiar los espacios y mirar realmente lo que necesitas para decidir que se queda porque tiene sentido en tu vida y también de que te vas a despedir porque ya cumplió su función.
Al tiempo que te conectas con los objetos que habitan tu espacio, resignifica tus pensamientos y sentimientos y dales un nuevo orden que den cuenta de ese nuevo comienzo. Sentirás un gran alivio en reconocer todo aquello que habita en tu espacio y en tu mente que te conecten con tu bienestar emocional.
Y para seguir en nuestro camino, debemos tener presente como dijo Albert Einstein “Si quieres resultados distintos, no hagas siempre las mismas cosas”. Revisa tus rutinas y tus viejos hábitos, si te cuesta hacerlo, solo pide ayuda a tu familia y amigos. Ellos te darán muchas respuestas que no conoces porque muy pocas veces miramos hacia adentro, cuando alcanzamos información que nos permita tomar decisiones comienza a transformar tus rutinas, recuerda que tu bienestar emocional y tu felicidad son claves para seleccionar los cambios que quieres incluir en tu experiencia y la manera en la que deseas construirte. Lo que influye en tu propia felicidad depende de ti. Por suerte, el escritor Eduard Punset ha afirmado que también puedes aprender a ser feliz y a entender la diferencia entre urgente e importante.
Deja tiempo para reiniciar tu vida con las acciones que son importantes y sí te transmiten felicidad. No es por capricho, un estudio de la revista Psycological Science reveló la importancia de estar cerca de espacios verdes para el bienestar humano y deja claro que lo que nos rodea influye en nuestro bienestar.
Así que puedes empezar por buscar el lugar que más bienestar te transmite para visitarlo en esta nueva etapa. Estar al aire libre puede hacer la diferencia para recargar la energía y retomar el camino de reinventarte desde el amor propio el bienestar emocional y construir una experiencia de vida conectada a la felicidad. Solo tú puedes hacerlo posible, porque en ti habita el poder para transformar tu vida.



