La situación financiera que atraviesa el Sistema Integrado de Transporte Masivo de Cartagena de Indias representa un riesgo financiero por el millonario déficit que afronta y que asciende a más de $104 mil millones que deben ser atendidos en su mayoría con dineros del Distrito, teniendo en cuenta que el Gobierno no tiene la obligación de mantenerlo.
Las empresas Colcard, Sotramac y Transambiental, han expresado su interés por revisar los acuerdos pactados previamente y buscar alternativas de renegociación para no paralizar la operación de manera definitiva.
Un aspecto clave de esta renegociación es entregar Transcaribe operador, pues Cartagena no cuenta con los recursos suficientes para inyectar cada año 60.000 o 100.000 millones de pesos.
“Somos el único sistema del país que además de ser ente gestor está operando flota y eso nos genera un hueco gigante que la Alcaldía no tiene músculo para soportar. Hay que revisar los números, si a los concesionarios les parece interesante recibirla o si hay que abrir una licitación nueva. Se entra a barajar otra vez, como si el negocio empezara de cero, toca ver todas las opciones que hay y que sean factibles y no generen un gasto impagable para el Distrito”, dijo la gerente de Transcaribe, María Claudia Peña.
La funcionaria busca ingresos colaterales, enmarcados en un proceso comercial para explotar las estaciones y buses del sistema masivo alquilando espacios a empresas que quieran estar en Patio Portal, como cajeros automáticos y cafeterías; y a ofrecer pautas y publicidad en los buses y estaciones, lo que generará ingresos adicionales al sistema.
“Vamos a avanzar en la sostenibilidad del sistema, a través de la renegociación de los contratos de concesión, vamos a trabajar en las inversiones pequeñas de infraestructura, vamos a generar recursos adicionales, seguir haciendo lobby con el Gobierno nacional para obtener más recursos. No vamos a dejar caer a Transcaribe”, advirtió María Claudia Peña.
La funcionaria añadió que siguen buscando recursos de ingresos corrientes de libre destinación, buscando acceder a la cofinanciación del Gobierno nacional para cubrir el déficit operacional causado por la pandemia y a la línea de crédito con Findeter.



