Mucho se ha hablado de los amores tóxicos, y existe una gran atracción para conocer sobre ello, con el fin de establecer los criterios que podrían ayudar a comprender si la relación que comparto con alguien (pareja, familia, hijos, amigos…), clasifica en el estándar de toxica, y casi siempre el toxico o toxica es el otro. Sin embargo, lo que interesa de este tema es poder liberarnos de lo toxico que habita en nosotros que nos conecta con ese tipo de relaciones.
Con relación a este tipo de vínculos que se generan por la carencia afectiva y la dependencia emocional, es muy triste ver que muchos han construido murallas para no responsabilizarse en tomar acciones que representen un cambio en la forma de vincularnos afectivamente, para construir un amor más saludable.
Investigadores del Centro de Neuroética de la Universidad de Oxford han concluido que tanto el amor como las drogas inundan el cerebro con dopamina, lo que causa una fuerte sensación de recompensa provocando el círculo vicioso de euforia, deseo, dependencia y abstinencia. Teniendo claro que es una reacción a la biología en cuanto a las relaciones de pareja, que podría convertirse en una experiencia maravillosa o una pesadilla de acuerdo a nuestra historia personal y las carencias que podamos tener.
Vamos a enfocarnos en los beneficios de construir un amor sano con nosotros y con los otros. Quiero expresarles que creo en el amor, y muchas veces equiparamos el amor con el enamoramiento, y aunque amar tiene muchos matices de acuerdo al tipo de vínculo (pareja, hijos, familia, amigos, compañeros, vecinos…) la química que este nos genera, definitivamente es un factor protector de la salud física y emocional.
La ciencia nos evidencia con numerosos estudios que demuestran como el amor es beneficioso para la salud, además de ser una de las necesidades básicas en la humanidad. Y es que este sentimiento del que tanto se habla en días como hoy produce una serie de reacciones químicas en nuestro organismo que nos afectan de manera muy positiva.
El amor hace que en nuestro cuerpo se liberen endorfinas y la sensación de felicidad aumenta, lo que provoca que actúe como un antidepresivo natural, solo por amarnos bonito. Además de esta sensación de bienestar, las endorfinas provocan que el sistema inmunológico funcione mejor, haciendo que seamos más saludables y menos propensos a enfermedades.
Este sentimiento nos rejuvenece porque aumenta los niveles de estrógenos, por lo que la piel mejora y crea una sensación de rejuvenecimiento facial, mucho mejor y más natural que un lifting. Cuando alguien se trata con amor se ve mejor y todo a su alrededor también se restaura y rejuvenece con él o ella. Otro beneficio maravilloso, es que ayuda a la producción de dopamina, oxitocina y norepirefrina; tres sustancias que ayudan a reducir los riesgos de enfermedades cardiovasculares.
El amor propio y a los otros, ayuda a reducir los niveles de cortisol, que es la hormona que liberamos cuando vivimos alguna situación de estrés; así que también es un anti- estresante muy efectivo. Una cosa que tienen en común todos los enamorados y todas las personas que aman de manera saludable, es que tienen más vitalidad y una sensación de bienestar completa, esto se debe a que en este estado se libera melatonina que ayuda a mejorar la autoestima. La oxicitona que mencionamos antes, también ayuda a que nuestro cuerpo descanse plenamente por las noches y nuestro organismo pueda reparar el sistema nervioso durante el sueño.
Y si te entusiasma la química del amor sano, imagina lo que sería vivir con un amor propio saludable. Realmente este tipo de amor es que debemos cultivar a diario para garantizar bienestar emocional y felicidad. Es por ello que el amarnos es un factor protector frente a temas tan delicados como el abuso, debido a que, a la primera señal de alarma, estaremos mas dispuestos a tomar una distancia saludable de esa construcción de vinculo que terminaría dañándonos, podríamos tomar decisiones a tiempo frente muchas situaciones que en esta fase donde la química podría confundirnos y volvernos como la canción de nuestra Shakira “loca, ciega, sordomuda”… vivamos la experiencia de amar con responsabilidad y autocuidado.
Un amor sano e incondicional nos regala la libertad para ser y dejar ser, para mí el amor es la esencia de Dios y la nuestra, al ser su creación. Reconocer la espiritualidad como elemento clave del equilibrio de nuestras relaciones afectivas, hace que estas tengan mayor equilibrio al no depender de la química de nuestro cuerpo, sino que la experiencia de la vida espiritual te conecta con la incondicionalidad del amor, que soporta y balancea la vida misma. Te invito a que disfrutes de la maravillosa experiencia de amarte y de amar.
Sigamos construyendo juntos bienestar emocional, amor propio y felicidad.



