En una operación sin precedentes en la lucha contra el crimen organizado transnacional, fue incautado un arsenal de guerra oculto en dos embarcaciones en el departamento de Gracias a Dios, Honduras. La acción fue posible gracias a una estrecha cooperación entre la Armada de Colombia, la Administración de Control de Drogas (DEA), la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial del Comando Sur de los Estados Unidos (JIATFS), la Policía Nacional de Colombia y autoridades hondureñas.
La operación, coordinada a partir de inteligencia naval suministrada por la Armada de Colombia, reveló que dos lanchas tipo Go Fast habrían partido desde Bahía Hondita, La Guajira (Colombia), transportando un cargamento ilegal con destino a costas hondureñas. La alerta permitió a las autoridades localizar las embarcaciones en el municipio de Brus Laguna, donde fueron interceptadas y sometidas a inspección.
El hallazgo fue alarmante: más de 120 armas de fuego y 25.500 cartuchos de munición fueron descubiertos camuflados en canecas dentro de las lanchas. Entre el armamento decomisado figuran 66 fusiles de asalto, incluyendo modelos AK-47, AR-15 y AR-10, así como 54 pistolas de marcas reconocidas como Glock, Beretta y Jericho. También se encontraron 230 cargadores, en su mayoría diseñados para fusiles automáticos y armas cortas.

Según las investigaciones preliminares, este arsenal tendría como destino final al Grupo Armado Organizado (GAO) “Clan del Golfo”, organización con posibles vínculos con carteles mexicanos. Las autoridades sostienen que este envío de armas formaba parte de un esquema de pago y retorno por cargamentos de narcóticos enviados a los Estados Unidos, lo que evidencia la sofisticada logística criminal y el nexo entre el tráfico de drogas y el tráfico de armas.
El contundente golpe debilita significativamente la estructura operativa de estas redes criminales, al tiempo que demuestra la efectividad de la cooperación internacional en la lucha contra las amenazas comunes que afectan la seguridad hemisférica.
La Armada de Colombia reafirmó su compromiso con el trabajo conjunto contra el narcotráfico, el tráfico ilícito de armas y el crimen organizado, asegurando que continuará desplegando todas sus capacidades para garantizar la seguridad regional y proteger a las poblaciones afectadas por estas economías ilegales.




