Después de casi 24 horas de intensa búsqueda, el Ejército Nacional confirmó el fallecimiento de tres subtenientes en formación que desaparecieron el viernes 11 de julio durante un ejercicio del Curso de Lancero en el río Magdalena, a la altura del sector Isla del Sol.
Los cuerpos fueron hallados sin vida bajo un planchón tipo ferri, donde, según el comunicado oficial, habrían quedado atrapados tras ser arrastrados por la fuerte corriente durante una maniobra de entrenamiento táctico fluvial. El accidente se produjo cuando once alumnos del curso se desplazaban en una balsa improvisada, en un ejercicio que consistía en acondicionar embarcaciones artesanales para operaciones militares sobre el agua.
La tragedia enluta a la institución castrense y ha causado profunda conmoción en la opinión pública, al tratarse de jóvenes oficiales que se preparaban para integrar una de las unidades más exigentes del Ejército colombiano: los Lanceros.
Los tres jóvenes oficiales eran reconocidos por su vocación y compromiso con la vida militar.
- Jhonatan Estiven Cortés Salamanca, de 24 años, oriundo de Bogotá,
- Nicolás Chaparro Guillén, también bogotano, de 23 años.
- Elián Sebastián Beltrán Vanegas, natural de Caparrapí (Cundinamarca),
Desde el momento del accidente, el Centro Nacional de Entrenamiento activó los protocolos de emergencia, desplegando un equipo interdisciplinario conformado por la Armada Nacional, la Policía, la Defensa Civil, bomberos y el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo. Finalmente, en la mañana del sábado, se ubicaron los cuerpos sin vida.
El comandante del Ejército, general Luis Emilio Cardozo, expresó sus condolencias: “A sus familias, mi abrazo solidario y mis más sinceras condolencias. Estos jóvenes oficiales se preparaban con honor para servir a la patria y ofrendaron su vida con la esperanza de aportar a la seguridad de Colombia.”
El Ejército Nacional anunció la apertura inmediata de investigaciones disciplinarias y jurídicas para esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades. Las autoridades buscan establecer con precisión las condiciones en que se realizó el ejercicio, las medidas de seguridad empleadas y los factores que contribuyeron al fatal desenlace.
Esta tragedia deja un profundo vacío en el corazón del Ejército y de las familias que soñaban con ver a sus hijos servir al país con honor. La pérdida de estos tres subtenientes, en plena formación, recuerda los riesgos implícitos en la carrera militar, incluso en los entrenamientos. Hoy, la patria rinde homenaje a quienes dieron su vida en cumplimiento del deber.



