El presidente Gustavo Petro reaccionó con dureza al archivo de su reforma tributaria, acusando al Congreso de actuar por odio político y advirtiendo que, si los megarricos no pagan la crisis, no lo harán los pobres.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, reaccionó con fuerza al hundimiento de la reforma tributaria, votado este martes por las Comisiones Económicas del Congreso, asegurando que la decisión no respondió a criterios técnicos o de responsabilidad fiscal, sino a un acto movido por “odio político”.
A través de su cuenta de X, el mandatario afirmó: “El hundimiento de la ley financiera, como era predecible, no es más que el desarrollo del odio político por encima del interés nacional”.
Según Petro, el país enfrenta un déficit fiscal que hacía necesario aumentar los ingresos del Estado, especialmente en un contexto donde —según él— “la economía está boyante y los megarricos han duplicado sus utilidades por el encarecimiento de la deuda pública”.
El jefe de Estado aseguró que la negativa del Congreso favorece directamente a los sectores más ricos del país. Calificó como “egoísmo social” la resistencia a aportar más recursos al Estado en tiempos de crisis. “Es un mecanismo construido para transferir decenas de billones de pesos de la sociedad a los megarricos. Solo se necesitaba que una parte de esas utilidades se devolvieran a la nación”, expresó.
De acuerdo con sus declaraciones, la falta de voluntad de las élites económicas termina profundizando la crisis que, a su juicio, ya golpea a millones de colombianos.
En medio de su mensaje, Petro hizo referencia al exfutbolista Faustino Asprilla, uno de sus críticos más activos en redes sociales, y a otros influenciadores que se han opuesto a su agenda legislativa. El presidente señaló que quienes celebran el hundimiento de la reforma no entienden que las consecuencias económicas terminarán afectando a las comunidades afro e indígenas, incluida —según él— la población a la que pertenece Asprilla. “Sabrán que lo que hoy hicieron para salvar megarricos de sus aportes se devolverá contra los pueblos negros e indígenas”, afirmó.
El mensaje del presidente concluyó con una advertencia directa para los sectores de mayores ingresos: “Si la crisis no la pagan los ricos, la pagarán los pobres. Mientras nosotros seamos gobierno, no dejaremos que la paguen los pobres”.
Aseguró que las consecuencias económicas y sociales comenzarán a sentirse desde ahora, aunque no detalló cuáles serían esas “consecuencias imprevisibles”.

