Operación conjunta sobre el río Micay permitió neutralizar una grave amenaza contra la población civil, las tropas desplegadas en la región y el desarrollo de la jornada electoral en el litoral caucano.
En una contundente operación militar desarrollada en el departamento del Cauca, la Armada de Colombia logró frustrar posibles acciones terroristas tras la incautación de 13 drones, cerca de 350 kilogramos de explosivos, armamento, equipos tecnológicos y material de guerra perteneciente al Grupo Armado Organizado Residual (GAOR) Estructura Sexta “Jaime Martínez”.
La acción fue ejecutada de manera conjunta con el Ejército Nacional y la Fuerza Aeroespacial Colombiana en inmediaciones del río Micay, una de las zonas más estratégicas y complejas del suroccidente del país, donde esta estructura criminal mantiene una fuerte presencia.
La operación comenzó cuando unidades del Batallón Fluvial de Infantería de Marina No. 42 sostuvieron un combate de encuentro con aproximadamente ocho integrantes armados del grupo ilegal, quienes se desplazaban en tres embarcaciones de alta potencia.
Al detectar la presencia de la Fuerza Pública, los sujetos abrieron fuego con armas de largo alcance contra las tropas y emprendieron la huida por vía fluvial. La rápida reacción de los uniformados permitió mantener la presión operacional sobre los insurgentes y desplegar operaciones de registro y control en la zona.
Durante las labores de búsqueda, los militares localizaron dos depósitos ilegales utilizados para almacenar material logístico, tecnológico y de guerra.
En los escondites fueron encontrados dos computadores portátiles, diez teléfonos celulares, memorias de almacenamiento, equipos especializados de monitoreo y comunicaciones, además de dos pistolas, proveedores y más de 400 cartuchos de diferentes calibres.
Uno de los hallazgos más preocupantes fue la incautación de 13 drones con sus respectivas baterías y controles remotos, los cuales, según las autoridades, serían utilizados para ejecutar acciones ofensivas contra la Fuerza Pública, realizar labores de inteligencia ilegal y fortalecer las capacidades operativas de la organización criminal.
Las tropas también hallaron abundante material de intendencia, incluyendo uniformes, chalecos, morrales, prendas de uso privativo de las Fuerzas Militares, distintivos y propaganda alusiva a las extintas FARC-EP.
Sin embargo, el golpe más significativo fue la ubicación de un depósito con aproximadamente 350 kilogramos de explosivos, conformado por artefactos explosivos improvisados tipo granada, cargas cilíndricas, granadas de mano, cohetes artesanales, metralla y pólvora industrial.
De acuerdo con las autoridades, este material tenía la capacidad de generar graves afectaciones contra la población civil y las fuerzas desplegadas en la región, además de ser utilizado para alterar el orden público y afectar el desarrollo normal de los procesos democráticos en el litoral caucano.
Los explosivos fueron destruidos de manera controlada por especialistas del equipo de Explosivos y Desminado (EXDE), mientras que el resto del material quedó a disposición de las autoridades competentes para las investigaciones correspondientes.
Con este resultado operacional, la Armada de Colombia asestó uno de los golpes más significativos de las últimas semanas contra la estructura “Jaime Martínez”, debilitando sus capacidades logísticas, tecnológicas, armadas y de comunicaciones.
Las Fuerzas Militares destacaron que esta operación contribuye a fortalecer la seguridad en el Pacífico colombiano, proteger a las comunidades del Cauca y garantizar condiciones de estabilidad para el ejercicio democrático en una región históricamente afectada por la violencia de los grupos armados ilegales.
«La incautación de drones, explosivos y material de guerra evitó una potencial amenaza terrorista y representa un duro revés para las estructuras criminales que delinquen en el suroccidente del país», señalaron fuentes militares.



