La operación de interdicción marítima permitió la captura de dos colombianos y evitó que más de un millón de dosis de cocaína llegaran a los mercados internacionales. El cargamento está valorado en más de 10 millones de dólares.
Pacífico Norte, Colombia. Una contundente operación de interdicción marítima de la Armada de Colombia permitió la incautación de 757,3 kilogramos de clorhidrato de cocaína que eran transportados en una embarcación tipo Go Fast por dos ciudadanos colombianos en aguas del Pacífico Norte, propinando un nuevo golpe a las finanzas de las organizaciones dedicadas al narcotráfico.
La acción fue ejecutada por unidades de la Estación de Guardacostas de Bahía Solano, cuyos tripulantes detectaron una motonave que navegaba de forma sospechosa en una de las rutas utilizadas por las redes criminales para movilizar cargamentos de droga hacia Centroamérica y otros destinos internacionales.
Tras iniciar el procedimiento de interdicción, los uniformados inspeccionaron la embarcación y encontraron varios bultos negros que, por sus características, levantaron sospechas de contener sustancias ilícitas.
La lancha, junto con sus dos ocupantes y el material incautado, fue trasladada hasta la Estación de Guardacostas de Bahía Solano, donde funcionarios de la Seccional de Investigación Criminal (SIJÍN) de la Policía Nacional practicaron la Prueba de Identificación Preliminar Homologada (PIPH), la cual confirmó que la carga correspondía a 757,3 kilogramos de clorhidrato de cocaína.
Los dos capturados fueron puestos a disposición de las autoridades judiciales competentes para responder por los delitos que les sean imputados dentro del proceso penal, mientras que el alcaloide quedó bajo custodia de la Fiscalía como elemento material probatorio.
- Millonario impacto contra las finanzas del narcotráfico
De acuerdo con las estimaciones de la Armada de Colombia, esta incautación representa una afectación superior a 10 millones de dólares para las estructuras dedicadas al tráfico internacional de drogas.
Asimismo, las autoridades señalaron que el operativo evitó que más de un millón de dosis de clorhidrato de cocaína fueran distribuidas en mercados ilegales del exterior, donde este tipo de cargamentos alimenta las economías del crimen organizado transnacional.
La Armada destacó que el Pacífico colombiano continúa siendo uno de los principales corredores estratégicos utilizados por organizaciones narcotraficantes para el envío de grandes cargamentos de estupefacientes hacia Centroamérica, Norteamérica y otros mercados internacionales.
Frente a esta amenaza, la Institución Naval aseguró que mantendrá las operaciones de vigilancia, control e interdicción marítima con el propósito de neutralizar las actividades de las redes criminales, proteger los espacios marítimos del país y debilitar las fuentes de financiación de las organizaciones dedicadas al narcotráfico.



