Estamos viviendo tiempos de crisis, confusión y cambios profundos y para afrontarlos definitivamente necesitamos recursos importantes que nos ayuden a ubicarnos y redireccionar o mantener la dirección.
Hagámonos la idea de que tenemos una mochila de la vida y en ella guardamos lo que somos, nuestras fortalezas y capacidades para vivir. Hoy te invito a que revises tu mochila muy a conciencia para despertar sobre lo que te pertenece y lo que no.
Para tener un poco mas claro el tema de que nos pertenece y que no, te voy a dejar algunas pautas que te ayudaran a clarificar. Para esto pasemos de lo que nos pertenece a lo que es nuestra responsabilidad, entendiendo la responsabilidad desde su significado básico como lo reporta Wikipedia “un valor que está en la conciencia de la persona que estudia la Ética sobre la base de la moral. Puesto en práctica, se establece la magnitud de dichas acciones y de cómo afrontarlas de la manera más positiva e integral para ayudar en un futuro.”
Concluimos desde esta perspectiva que la responsabilidad es asumir el involucramiento personal sobre cualquier hecho o acción en la que formamos parte, y, adicionalmente, hacerse cargo de las consecuencias de sus actos.
¿Entonces que es nuestra responsabilidad? eres 100% responsable de tu vida, tus acciones, tus pensamientos, tus dichos y sus consecuencias directas e indirectas (aquellas cosas que dices sin querer queriendo). De todo lo que dices que vas a hacer, de todo lo que necesitas hacer para alcanzar tus objetivos o los de los demás con los que te has comprometido, y de cualquier cosa, acción o pensamiento que depende de ti, y que te involucra, tanto en lo individual como en tu interacción con otros. Incluso, eres responsable de aquellas acciones en las que eres un partícipe activo, como puede ser un hecho de violencia que acontece frente a ti, y no haces nada por frenarlo, incluso si no eres el que lo inflige.
El sentido de la responsabilidad está íntimamente ligado al de tu libertad como ser humano. Y eso no se delega. (Daniel Colombo).
Aunque hay cosas que no están bajo tu responsabilidad, como tomar decisiones en instituciones o entes gubernamentales, el ser ciudadanos de este país nos hace responsables de tomar acciones. Partiendo de tu posición frente a la realidad nacional, más allá de cuestionar la culpabilidad de unos u otros, es mirar que hago yo como colombiano o colombiana para que mi país este mejor, pago mis servicios, trabajo honradamente, soy empático con la realidad que viven muchos que no tienen los privilegios que yo tengo.
Cuando cada uno de nosotros hace su parte y asume su responsabilidad, surge el cambio… Como reza una ley del mítico Hermes Trimegisto, “si tú cambias, todo cambia”. En nuestras manos está decidir nuestras expectativas y el tipo de relación que establecemos con el mundo, lo cual acaba definiendo en gran parte cómo será nuestra vida.
Por eso hoy revisa tu mochila y mira con que cuentas para hacer las cosas diferentes, para asumir que aunque haya una crisis, tu eres consciente de tus recursos y sabes enfocar tu energía y tus esfuerzos hacia lo que construye y transforma tu universo, que es tu hogar y como apoyas la transformación del mundo de otros que aunque no conoces aparentemente hacen parte de tu realidad, como la gente que vive en tu ciudad, el departamento, en el país, el continente o el planeta.
Hoy todos hacemos parte de la solución cuando decidimos hacernos responsables de mirar hacia adentro y revisar la mochila de la vida, para saber que puedo aportar con mis palabras, mi sonrisa, mis finanzas, mi conocimiento, con todo lo que soy, este es un acto de amor incondicional que fortalece todas nuestras emociones positivas y nos genera bienestar emocional. Para reconocer nuestras fortalezas en tiempos difíciles.





