Esta es una invitación para conocer la técnica de la visualización, que mencione en la columna de la semana pasada. Consiste en imaginar situaciones que deseas vivir y proyectar a futuro para vivir mejor el presente. Se trata de pensar en imágenes de manera clara y nítida, viéndote a ti misma/ o experimentando esas situaciones y sensaciones deseadas como si las vivieras en presente.
Esta técnica te acercará a tus objetivos, ya que es una manera de indicarle a tu mente lo que deseas conseguir, a través de imágenes mentales que resulten estimulantes para ti y que sean lo suficientemente potentes como para movilizar tu universo interno y hacer que se materialice en tu vida todo lo que visualizas.
La aplicación es múltiple, son muchos los escenarios donde pueden ser de utilidad, por ejemplo si eres una persona tímida o con Ansiedad Social y te gustaría disfrutar más de las relaciones con otras personas, puedes proyectar imágenes en las que te veas a ti misma/o hablando con personas desconocidas, incluso siendo el alma de una fiesta, contando chistes, o hablando ante un grupo de personas de manera exitosa y percibiendo una sensación de seguridad y de tranquilidad, etc.
Esta experiencia desde la imaginación (recordemos que el cerebro no diferencia lo real de lo imaginario, lo vivencia igual), nos permite incorporar recursos internos desde una representación mental positiva que transforme la experiencia hacia un ser socialmente hábil y gestionar adecuadamente las emociones para desaparecer la ansiedad social.
Aunque todavía no se conocen exactamente cuáles son los mecanismos que intervienen en este proceso, se está comprobando que, si nos visualizamos a nosotros mismos en imágenes actuando y siendo como nos gustaría ser, podemos favorecer ciertos cambios a nivel psíquico y corporal que nos aproximaran a ese estado deseado.
Enfoquemonos entonces en como sería el proceso de aprender a visualizar a diario para manifestar la vida que queremos. En primer lugar. Es preciso que te encuentres en un estado de relajación. Quizás te preguntes, ¿por qué es necesario que esté relajada/o? pues muy sencillo, porque en ese estado es cuando las sensaciones que experimentes serán mejor asimiladas por tu cerebro.
Para relajarnos en medio de una situación caótica, la meditación es la clave, inicia con meditaciones breves de mindfulness para que te entrenes en construir esa atención plena que te libera del caos de la cotidianidad. El segundo paso es Crear tu escena. Visualízate a ti en una situación en la que te gustaría estar o el logro que desearías alcanzar, una situación que resulte agradable para ti.
Observa la escena con todos sus detalles, entre más minucioso mejor (incorpora la gama de colores, luz, sonidos, temperatura) incluye las sensaciones que experimentas a nivel sensorial con cada uno de los sentidos (a nivel táctil, olfativo e incluye las emociones, alegría, felicidad…). Tómate el tiempo que necesites y cuando ya tengas la Imagen Deseada Grabada A Nivel Mental, Poco a poco abre los ojos. Y… siéntete satisfecha/o, ¡¡YA HAS LOGRADO VISUALIZAR!! – Colócale un nombre a esa imagen, una etiqueta que te permita recordar esa visualización.
Recuerda lo que has visualizado anteriormente. Piensa en ello en presente y en positivo, como si eso que deseas ya estuviese sucediendo ahora mismo. Por último, mantén el equilibrio con la gratitud; es importante que definas una hora o tiempo específico para a ver tus visualizaciones a diario, eso te permitirá el balance en lo que vives ahora y lo que deseas manifestar en tu vida.
Es preciso, agradecer lo que eres hoy, porque es tu capital para construir con acciones dirigidas hacia tu objetivo de ese escenario que visualizas donde existes con bienestar y felicidad…tú puedes vivir cada día con bienestar emocional, agradeciendo cada experiencia del hoy, siendo consciente de que vivir una vida feliz es posible, cada vez que crees que es posible…Visualízalo.



