Lo que comenzó como una apuesta por resaltar la identidad gastronómica del departamento de Bolívar, terminó convirtiéndose en un caso de éxito nacional. La Bolivarense, una hamburguesa elaborada con ingredientes autóctonos del territorio, conquistó paladares y se ubicó en el Top 3 del Burger Master 2025, el concurso culinario más popular del país.
Detrás de este logro hay una alianza ejemplar entre la Gobernación de Bolívar, a través de Marca Bolívar, y el restaurante cartagenero Henry’s, que se atrevió a cocinar con productos de origen local: queso de capa y chorizo momposino, miel artesanal de Zambrano, ajonjolí de Córdoba Tetón, ajicinto de San Jacinto y tortillas de maíz y ñame de Montes de María.
Durante los siete días del evento se vendieron más de 12.000 unidades, lo que se tradujo en más de $70 millones en ingresos directos para pequeños productores de Bolívar que hoy ven cómo sus productos ganan espacio en las cocinas más exigentes.
“Este resultado nos llena de alegría. Ver cómo La Bolivarense fue recibida con tanto entusiasmo y saber que detrás de cada venta hay una oportunidad real para nuestros productores”, celebró Angélica Salas, primera gestora social del departamento.
Más allá del reconocimiento gastronómico, el verdadero éxito está en el impacto social: muchos de los proveedores seguirán siendo aliados del restaurante Henry’s, consolidando un canal de comercialización estable y con visión de largo plazo.
“Desde Marca Bolívar trabajamos por abrir mercados, generar relaciones sostenibles y demostrar que los productos de nuestros territorios tienen calidad, historia y potencial comercial. Esta alianza lo confirma”, afirmó Fara Alíes, gerente de la estrategia.
Para Henry Atencio, propietario del restaurante Henry’s, la experiencia fue reveladora: “Más allá del top 3, nos quedamos con el aprendizaje, el orgullo de trabajar con productores bolivarenses y las ganas de seguir llevando su sabor a nuestra cocina”.
La Bolivarense no fue solo una hamburguesa, sino un símbolo de orgullo, identidad y desarrollo. Un bocado que demostró que cuando el sabor se une al propósito, el éxito es inevitable.




