- El Aeropuerto del Café se proyecta como una obra de alcance nacional, destinada a mejorar la competitividad del país y atraer la inversión extranjera.
En su séptima visita al departamento de Caldas desde que asumió la Presidencia, el mandatario colombiano participó en la audiencia de apertura de la licitación pública para la construcción de la Fase I del Aeropuerto del Café, un ambicioso proyecto de infraestructura que, según aseguró, busca convertirse en motor de desarrollo turístico y económico para el Eje Cafetero.
La Fase I del proyecto contempla la construcción del “lado tierra”, es decir, la pista de aterrizaje, elemento clave para la operatividad del aeropuerto que, según el Presidente, ha tardado décadas en concretarse por problemas jurídicos y políticos. “Después de superar un impasse jurídico donde se anunciaba el aeropuerto y no se hace y no se sabe qué pasa con la plata, hoy damos un paso importante”, afirmó el mandatario, haciendo referencia a los bloqueos históricos que ha tenido la obra.
- Justicia nacional, no tribunales extranjeros
Durante su intervención, el jefe de Estado aprovechó para lanzar una crítica frontal al modelo de arbitraje en contratos públicos, pidiendo a su gabinete no firmar contratos en los que se obligue al Estado colombiano a resolver disputas fuera del país. “Ningún contrato del Ejecutivo nacional debe firmarse cuando el contratista exige que el tribunal de arbitramento sea el de su país. Es la justicia nacional la que debe entrar, no los comités de arbitraje privados, que se han convertido en un negocio político y en un clientelismo judicial”, declaró con contundencia.
- Llamado a la ciudadanía: veeduría activa y cero anticipo
El mandatario también pidió a los caldenses ejercer una vigilancia activa sobre el proceso licitatorio, y advirtió que no se permitirá que el proyecto caiga en manos equivocadas. “Que no sea un pliego sastre. La ciudadanía debe examinarlo con ojo veedor para detectar cualquier trampa”, dijo, haciendo alusión al escándalo con Thomas Greg & Sons y el riesgo de repetir errores del pasado.
Además, solicitó expresamente que no se entregue anticipo a la empresa ganadora, medida que calificó como un “riesgo necesario” para evitar que contratistas incumplan. “Si el Estado entrega una parte del dinero, el contratista se contenta con eso y no hace un metro de pista. Queremos una empresa especialista, con músculo financiero y experiencia”, afirmó.
También pidió a sus ministros difundir la licitación no solo en el portal SECOP sino en cada embajada, con el objetivo de atraer oferentes internacionales y garantizar transparencia y pluralidad en la competencia.
- Aeropuerto, turismo y café: visión de desarrollo
El Presidente subrayó que, aunque no alcanzará a aterrizar como mandatario en el Aeropuerto del Café, su apuesta es sentar bases sólidas para su construcción y puesta en funcionamiento. Aseguró que la pista debe ser lo suficientemente grande para permitir vuelos internacionales, y que el turismo que se proyecta debe ser “popular, sostenible y sin impactos ambientales o sociales negativos”, en contraste con lo que ha ocurrido en otras ciudades como Medellín y Cartagena de Indias.
En el mismo evento, volvió a referirse a su distante relación con la Federación Nacional de Cafeteros, reiterando su propuesta de que los productores puedan vender directamente el grano, aumentando el ingreso para las familias campesinas. También resaltó el potencial logístico de la conexión férrea entre La Dorada y Santa Marta, clave para abaratar costos de transporte del café caldense hacia los puertos.
- Infraestructura e innovación
El Presidente destacó el empuje de Caldas en materia de educación e innovación, mencionando la Facultad de Inteligencia Artificial de la Universidad de Caldas, el Aeropuerto del Café y el proyecto del tren como piezas clave de una nueva matriz productiva para el departamento. “Estamos sembrando una estructura de desarrollo pensada para el siglo XXI”, puntualizó.
Con este nuevo capítulo en la historia del Aeropuerto del Café, el Gobierno Nacional busca dejar atrás décadas de promesas incumplidas y convertir a Caldas en un nodo estratégico de conectividad, turismo e innovación. Sin embargo, el éxito del proyecto dependerá no solo de la voluntad política, sino de la transparencia del proceso y del compromiso de todos los actores regionales y nacionales.

Características de la megaobra
• La inversión que supera los 800.000 millones de pesos, recursos destinados a la obra, interventoría, administración, gerencia y subterranización, con los cuales se busca consolidar una infraestructura estratégica para fortalecer la conectividad aérea del Eje Cafetero y dinamizar la economía regional.
• La primera fase contempla la construcción de una pista de 1.460 metros de longitud, plataformas para aviación comercial y general, calles de rodaje y zonas de seguridad en ambos extremos.
• Con estas obras se garantizará la operación de aeronaves ATR 72-600 bajo estándares internacionales, tanto de día como de noche, en condiciones de vuelo visual e instrumental.
• El nuevo aeropuerto busca superar las limitaciones operativas del terminal aéreo La Nubia de Manizales y responder a la creciente demanda de transporte aéreo en la región.
• Entre sus impactos sociales y económicos se destacan la generación de 2.987 empleos directos en la etapa de construcción, así como la reducción de distancias para los viajeros: de 59 km hacia Pereira y 110 km hacia Armenia, a solo 26 km desde Manizales. Esto representará importantes ahorros de tiempo y costos.



